Mi papá era una persona que aún teniendo al alcance de su mano, en la mesa, una jarra llena de agua y un vaso limpio, no era capaz de servirse así se estuviera muriendo de sed, para eso estábamos las mujeres. Si no había quien le sirviera no comía, y por supuesto se enojaba porque tenía mucha hambre. Si se trataba de ponerle crema y queso a los tacos, tampoco. Totalmente dependiente de las mujeres de la casa, principalmente de mi mamá.
Me hizo mucha gracia verlo viviendo solo cuando tuvo que irse por cuestiones de trabajo a otra ciudad: se servía la comida en un recipiente de 5 litros, ponía a calentar casi dos litros de agua para hacerse un café, quemaba las tortillas.
Cuando volvió a la casa conservó un grado mínimo de independencia, el más mínimo; sigue preparándose su propio café, pero si hay quien lo haga, mejor lo pide.
Tiene dos meses jubilado. Cada mañana diligentemente lava los platos, y aunque a los demás nos da gusto, debemos lidiar con sacar un plato de la alacena y que esté lleno de agua, porque mi papá es práctico: lava los trastes y éstos no pasan por el escurridor, van directo a la alacena; pero nadie le dice ni le dirá que eso no se hace, porque peor sería que no los lavara. También hay que escuchar regaños que antes eran propios de mi madre como: lave cada quién su plato, en un ratito esto se vuelve a llenar, no dejen trastes dondequiera.
Me apoya llevando a mi hijo a la escuela, al principio yo lo creía incapaz de ponerle el uniforme, pero para mi sorpresa, mi papá lleva a mi hijo perfectamente peinado y con el uniforme completo, apunta la tarea y me da todos los recados.
Las sorpresas no han parado, ya van dos veces que me encuentro trabajando en casa, ya sea preparando clases o escribiendo algún artículo o avanzándole a mi tesis, y mi papá me acerca un vaso de refresco, un café (extremadamente dulce), un pan, galletas, un taco (con la tortilla quemada), lo que sea. Lo desconozco.
Hace poco se sentó pensativo y dijo: "Ay cabrón, ya se nos fue la semana".
Y rectificó: "Bueno, y a mí qué chingados me importa que la semana se acabe, si ya no tengo que ir a trabajar".
No hay comentarios.:
Publicar un comentario